Artículos sobre

Me lo estoy pensando

Base Reguladora vs Base de Cotización

Base Reguladora vs Base de Cotización

No, la base reguladora y la base de cotización no es lo mismo. En el mundo de la jubilación y las pensiones existen una multitud de términos, que en ocasiones son difíciles de entender. Si todavía te pierdes con el vocabulario de los enjoylders debes seguir leyendo este artículo.

La base reguladora y la base de cotización son dos términos que cobran importancia cuando hablamos de percibir la pensión de jubilación o la prestación por desempleo. Para conocer la cantidad total a recibir en el momento de la jubilación, es necesario conocer en qué consisten ambos conceptos.

Base de cotización

La base de cotización hace referencia a la remuneración bruta mensual que recibe un trabajador dado de alta en la Seguridad Social, incluyendo las pagas extra prorrateadas. Cada año la ley establece unos máximos y mínimos para las bases de cotización de las categorías profesionales, así se establece la cantidad que deben aportar al mes el trabajador y la empresa.

El porcentaje de la base de cotización es lo que deben tributar el empresario y el trabajador a la Seguridad Social. Este pago lo realiza el trabajador por cuenta propia y la empresa, en nombre del empleado asalariado.

La base de cotización sirve para valorar el acceso a prestaciones de la Seguridad Social como la prestación por desempleo (paro) o una jubilación contributiva. Cuanto más alta o más baja sea la base de cotización de un trabajador, así será la pensión que percibirá en su jubilación.

En el caso del trabajador asalariado, todo aquello que se cobra fuera de la base de cotización no contabiliza para una futura prestación. Por ejemplo, los complementos no tendrán ningún impacto en la cuantía de la futura pensión o en la prestación por desempleo.

La ley establece la obligación de reflejar la base de cotización en la nómina, lo cual suele indicarse en la parte inferior de cada extracto. Las bases de cotización se pueden obtener también en la sede electrónica de la Seguridad Social.

Existen dos tipos de base de cotización:

  • La base por riesgos comunes (enfermedad común y accidente no laboral). Es la que se utiliza para el cálculo de la pensión de jubilación.
  • Por riesgos profesionales (accidente de trabajo y enfermedad profesional). En ella se incluyen las horas extraordinarias.

 

Base Reguladora

El cálculo de la base reguladora tiene su origen en las bases de cotización del trabajador y la relación es directa. La base reguladora se utiliza para calcular las prestaciones que cada trabajador tiene derecho a percibir de la Seguridad Social. Se determina en función de las bases de cotización del beneficiario durante un determinado periodo de tiempo.

Para calcular la prestación económica que corresponde a cada trabajador, lo primero que se hace es tener en cuenta las bases de cotización a la Seguridad Social de los años previos a la jubilación. Después de esto, se calcula la base reguladora. Hasta 2013 la base reguladora de la pensión de jubilación se calculaba teniendo en cuenta las bases de cotización de los últimos 15 años del trabajador, que se va incrementando un año cada año. Así, a partir de 2022 se determinará la base reguladora de acuerdo con 25 años de cotización de los trabajadores; dicha cantidad se actualizará de acuerdo con el IPC, excepto las de los últimos 2 años.

No obstante, las personas que decidan jubilarse antes de cumplir los 67 años, también sufrirán una reducción de la base reguladora en función del tiempo que se anticipe la jubilación.

Si tienes más dudas con respecto a los términos de tu jubilación, puedes leer nuestra ahorropedia.

Las cinco claves para ser un enjoylder

Las cinco claves para ser un enjoylder

Enjoylder es una etiqueta de futuro, una aspiración orientada a la previsión para la jubilación. La definición es sencilla: enjoylder es quien consiga mantener su nivel de vida durante la jubilación porque ha ido complementando su pensión futura con ahorro privado. Hasta ahí todo claro, pero ¿cómo podemos llegar a ser un enjoylder?

Jubilarte como un enjoylder, el que disfruta en su retiro, no es una tarea sencilla y por eso vamos a detallar los pasos a seguir para conseguirlo:

– La importancia de la información: Tener un cálculo aproximado de la pensión que nos espera es imprescindible para planear nuestro futuro financiero. Mirar la previsión del tiempo antes de salir de casa, nos permite elegir qué chaqueta ponernos. Es cierto que hay vecinos que lo tienen más fácil, pues hasta 10 estados europeos (Alemania, Reino Unido, Francia, Portugal, Italia…) informan a sus ciudadanos de cuál será su pensión estimada. En España se aprobó una Ley en 2011 que obligaba a la Seguridad Social a informar a cada trabajador anualmente sobre su pensión pública. Lo cierto es que nunca se ha puesto en práctica, a pesar de que el 95% de los españoles considera que debería reconocerse como un derecho ser informados por el Estado anualmente sobre cuál será su pensión.

– Las etapas de la vida han cambiado: En los años 90, la esperanza de vida en España era de 74 años, es decir, la etapa de jubilación no alcanzaba los 10 años. Esto, por suerte, ha cambiado. La esperanza de vida en 2055 se sitúa en los 92 años, por lo que podemos dividir nuestra vida en tres etapas: 27 años de formación, 38 años de desempeño laboral y 27 años de jubilación. Esta situación no se ha visto nunca en la historia y debemos estar preparados. Es necesario entender que vamos a vivir varias décadas sin una nómina.

– Tu pensión pública no desaparecerá, pero será más baja: No es razonable ni lógico pensar que desaparecerá el sistema púbico de pensiones, pero sí es necesario saber que las pensiones serán cada vez más bajas. ¿Y por qué va a suceder esto si seguimos tributando? En España las pensiones las pagan los trabajadores, es decir, lo que tú pagas a la Seguridad Social se destina a los jubilados de hoy en día. De esta manera, cuando te jubiles, tu pensión pública la pagarán los trabajadores que haya en activo en ese momento. La clave es que hoy hay dos trabajadores por cada jubilado, pero en 20 años habrá 1.3 y en 2040 la perspectiva es de un trabajador por cada jubilado: la mitad. Esto se traduce en que el dinero disponible para pagar las pensiones será la mitad.

– ¿Cómo afectará a tu nivel de vida?: Cuando te incorporas a la vida laboral recibes una nómina con la que sufragas tus gastos. Ese ingreso te permite tener un nivel de vida concreto, más alto o más bajo. Pues hay una cosa que debes saber: tu pensión pública va a ser más baja que tu último sueldo. Da igual si tu sueldo es alto o bajo, tu pensión va ser más baja. Si te jubilas mañana, tu pensión pública será un 20% más baja que tu sueldo. Si tienes entre 35 y 45 años, la diferencia será del 50%. ¿Qué significa esto? Que sin ahorro tu nivel de vida se reducirá a la mitad.

– Ser un enjoylder está en tu mano: El modelo de triunfador ha cambiado. Imagina poder mantener tu nivel de vida durante 27 años pero sin pasar todo el día en una oficina. Una etapa que antes se vivía como un periodo de recogimiento se convierte en una fase vital de disfrute. Lo mejor de esto es que no depende de nadie, ser un enjoylder depende sólo de ti. Complementar tu pensión pública con ahorro para disfrutar en tu jubilación… merece la pena.

¿Qué diferencia habrá entre tu último sueldo y tu pensión pública?

¿Qué diferencia habrá entre tu último sueldo y tu pensión pública?

Las pensiones públicas siempre son menores al último sueldo cobrado. En la actualidad, una persona que deja de trabajar, cobra el 80% de su último sueldo. En 2030, sin embargo, solo se cobrará el 60% del último sueldo, y en 2060, la estimación es que el dinero que se perciba de pensión pública sea el 50% de la última remuneración mensual de un trabajador. Todo esto se debe a la evolución que tendrá la tasa de sustitución para garantizar la viabilidad del sistema de pensiones a medida de que aumente la cantidad de pensionistas y disminuya la de trabajadores en activo que aporten dinero para sostener el sistema.

Miki Nadal nos cuenta en este vídeo la importancia de empezar a ahorrar para complementar la pensión y poder mantener el nivel de vida durante la jubilación. ¡Con un poco de ahorro, todos podemos ser enjoylders!

 

Enjoylders, los triunfadores de la jubilación

Enjoylders, los triunfadores de la jubilación

Baby boomers, Generación X, Millenials… todas las personas vivas tenemos ya una etiqueta generacional según unas características, hábitos y aspiraciones profesionales y vitales concretas. Recibir esta etiqueta no depende de nosotros, sino del momento en el que nacimos. Frente a esto surge una nueva etiqueta. Una que mira al futuro, al bienestar y a la que todos podemos aspirar: los enjoylders.

El término enjoylder, que proviene de las palabras inglesas enjoy (disfrutar) y older (mayor), se refiere a todos aquellos que logren mantener durante la jubilación el mismo nivel de vida que tenían cuando trabajaban. Estos son los triunfadores que se asegurarán disfrutar de su futuro.

¿Es sólo para los jóvenes?

No, es para todas las generaciones. Da igual la edad que tengas, si no complementaste tu pensión pública con ahorro, tu capacidad caerá una vez jubilado. Si te jubilas el mes que viene, sin ningún complemento privado, tu capacidad financiera descenderá casi un 20%. Es por eso que mantener tu nivel de vida en la jubilación puede parecer una aspiración sencilla, pero no lo es. Si lo consigues, te habrás jubilado como un triunfador. Obviamente llegar a ser enjoylder será más complicado para los más jóvenes por dos motivos:

  • Una tasa de sustitución que caerá. La tasa de sustitución en España está en torno al 80%, la más alta de los países de la OCDE. Sin embargo, este porcentaje irá descendiendo poco a poco. Así, la tasa de sustitución estimada para 2030 es del 60%.
  • Una vida mucho más larga. Se estima que la esperanza de vida española en 2055 será de 92 años. Esto hace que los jóvenes españoles puedan dividir su vida profesional en tres etapas: 27 años de formación, 38 años de desempeño laboral y 27 años de jubilación (aunque la edad de jubilación se retrasará presumiblemente). Es decir, la etapa de jubilación de los Millennials y Centennials representará un tercio de su vida. Estas cifras chocan con la esperanza de vida de mediados de los años noventa, que no era superior a los 74 años, por lo que la media no vivía ni diez años jubilados.

Por tanto, el día en que los jóvenes españoles dejen de trabajar, su capacidad económica será de la mitad que el mes inmediatamente anterior. Sin complemento privado, tendrán que acostumbrarse a vivir al 50% durante una etapa de casi treinta años. En cambio, los enjoylders podrán disfrutar de una etapa muy larga con el mismo nivel de vida que tenían cuando trabajaban, pero con todo el tiempo en sus manos para disfrutarlo.

¿Esto es para los ricos?

No, cualquiera puede ser enjoylder. Cualquiera puede jubilarse como un triunfador. Es una etiqueta aspiracional, pero una aspiración accesible a cualquier persona. No importa el nivel de vida que tengas, sea muy alto o muy bajo, si no complementas tu pensión, no podrás mantenerlo. Cuanto más joven seas, más caerá ese nivel. Da igual cuál sea tu sueldo; que seas directivo o becario; que tengas un coche alemán o vayas en metro; que vivas en un chalé con piscina o compartas un piso… tú puedes ser un enjoylder. La buena noticia es que la posibilidad de serlo depende sólo de ti. La segunda buena noticia es que hasta ahora no existía la etiqueta y no todos pudieron conocer la información que hay detrás de ella. Tú sí.

¿Te animas a ser un enjoylder?

Declaración de la renta 2017: ¿Cómo tributan tus ahorros?

Declaración de la renta 2017: ¿Cómo tributan tus ahorros?

Desde el pasado 4 de abril y hasta el próximo 2 de julio, los españoles que cumplan los requisitos necesarios deberán hacer la declaración de la renta correspondiente al año 2017. Hacienda clasifica los ingresos de los individuos entre rentas del trabajo y rentas de ahorro. Cuando se trata de pagar tributos por los ahorros (renta del ahorro), pueden surgir dudas sobre las distintas cargas fiscales y deducciones, según los distintos activos o productos de ahorro.

Lo primero que hay que saber es que la renta del ahorro se compone de los rendimientos de capital, por un lado, y de las ganancias y pérdidas patrimoniales, por otro. Los rendimientos de capital normalmente hacen referencia a intereses en depósitos y cuentas bancarias, mientras que las ganancias y pérdidas patrimoniales suelen ser el resultado de rendimientos de fondos de inversión, ETF, acciones, letras del tesoro y variaciones en el patrimonio. En esta categoría entran casi todas las inversiones y ganancias no salariales, con algunas excepciones como los planes de pensiones y los seguros de vida-ahorro.

En este sentido, la compensación entre los dos elementos que conforman la base imponible del ahorro será determinante para la declaración de la renta. Por ejemplo, los intereses obtenidos por un depósito y las pérdidas patrimoniales resultado de la venta de una propiedad se compensarán en el momento de hacer la declaración. Pero ¿cuáles son las características fiscales de cada producto?

Depósitos bancarios

Uno de los productos más populares son los depósitos. Es el vehículo más utilizado por ahorradores conservadores. La fiscalidad para este tipo de productos únicamente afecta a los beneficios y no al total invertido. Esto quiere decir que si, por ejemplo, ponemos 10.000 euros en el banco con un interés del 1%, obtendremos 100 euros, que son los que tributarían.  En este sentido, la fiscalidad que se aplica está dividida en tres tramos: Hasta 6.000 euros, el 19%; entre 6.000 y 50.000 euros, el 21%; y más de 50.000 €, el 23%.

Fondos de inversión

Los fondos de inversión también son una alternativa para aquellos que quieren ahorrar, pero que además buscan obtener una rentabilidad mayor a la que ofrecen los depósitos. En lo referente a la fiscalidad, este producto cuenta con algunas particularidades: únicamente tributa cuando realiza el reembolso de las participaciones.

Si el producto genera ganancias, se integrarán en la base imponible del ahorro en los distintos tramos mencionados anteriormente. Además, otra particularidad es que el traspaso entre fondos está exento de tributación, por lo que, al mover el dinero de un fondo a otro, el inversor no tiene que pagar impuestos por las ganancias obtenidas hasta la fecha. Los gastos asociados a la adquisición y a la venta son deducibles.

Plan de pensiones

En el caso de los planes de pensiones, su finalidad es ofrecer a las personas la posibilidad de contar con recursos económicos adicionales a la pensión pública durante su jubilación. Las aportaciones que se hacen al plan de pensiones dan derecho a una reducción de la base imponible del IRPF; es decir, pagaremos menos impuestos. El límite de las aportaciones es de 8.000 euros al año. De esta aportación podremos deducirnos en la declaración de la renta la menor de estas cantidades:

– 8.000 euros anuales. Para cualquier contribuyente, independientemente de la edad.

– El 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.

Además, es posible realizar aportaciones a favor del cónyuge con un límite de 2.500 euros. Los requisitos que debe cumplir el cónyuge es no haber obtenido rendimientos netos del trabajo ni de actividades económicas, o los que ha obtenido son inferiores a 8.000 euros anuales.

Por su parte, los rescates de los planes de pensiones (la retirada del dinero) no tributan en los rendimientos del ahorro, sino en los rendimientos del trabajo. Por ello, al rescatarlo, es importante tener en cuenta los distintos tramos del IRPF. En ese sentido, suele ser conveniente que el rescate no se haga de una sola vez, sino en forma de rentas periódicas temporales, ya que de esa forma podrá beneficiarse de tipos impositivos más bajos

Cuadro tramos IRPF - Que el ahorro te acompañe.

Independientemente del producto que elijas, lo importante es tomar conciencia de la importancia de ahorrar. La fiscalidad es un elemento que debemos tener en cuenta, pero lo esencial es planificar bien nuestra futura jubilación para vivir cómodamente durante los años de jubilación. En la web de la Agencia Tributaria encontrarás más información y también puedes consultar a nuestros expertos. Y recuerda, ¡que el ahorro te acompañe!

Las 5 claves para entender el debate de las pensiones

Las 5 claves para entender el debate de las pensiones

El debate de las pensiones lleva tiempo encima de la mesa y ha venido para quedarse. En los últimos meses diferentes personalidades y cargos públicos se han referido al tema y no hay semana que no aparezca en los medios un análisis, perspectiva, propuesta o comparativa con otros sistemas.

Javier Santacruz, investigador de la FEF y autor del estudio “Longevidad y Cambios en el Ahorro y la Inversión”, con este artículo pretende arrojar un poco de luz sobre los diferentes conceptos que deben ser tenidos en cuenta para poder entender el debate de las pensiones.

  1. El sistema público de pensiones español

Finalidad de la Seguridad Social

Lo primero que debemos entender, y que no todo el mundo sabe, es que la finalidad del sistema público de pensiones en España es proteger a sus ciudadanos frente a aquellas situaciones que les impiden trabajar y obtener unos ingresos, como consecuencia del envejecimiento (jubilación).

 Sistema de reparto

España estableció un sistema de reparto para financiar esta protección, es decir, las pensiones. Esto quiere decir que se financian con las cotizaciones de los empresarios y trabajadores en activo a través de una contribución obligatoria. En el caso de la pensión por jubilación, la cuantía de la prestación se calcula en función del historial laboral del individuo en 2022 serán (los últimos 25 años) según los años cotizados y bases a las que cotizó.

Pacto de Toledo

Entre 1980 y 1995, el gasto en pensiones contributivas pasó del 5,6% del PIB al 8,4% y la relación entre el número de afiliados y el de pensiones disminuyó desde 2,7 a 2,1.

Esta situación llevó a la creación de una ponencia en la Comisión de Presupuestos del Congreso para que elaborase un informe donde se analizasen los problemas, perspectivas y posibles reformas de la Seguridad Social, conocido como el Pacto de Toledo.

Esta comisión del Congreso de los Diputados, que se va renovando en cada legislatura, es la encargada de proponer recomendaciones a seguir respecto al futuro de las pensiones.

2. Esperanza de vida y jubilación

La esperanza de vida es la cantidad media de años que vive una población determinada. En el caso de España, la esperanza de vida actual se sitúa alrededor de los 80 años para los hombres y 86 para las mujeres.

Perspectivas

Las previsiones indican que la esperanza de vida en España aumentará en más de 10 años en 2060, hasta superar los 90 años. Esto quiere decir que en 2065 la población de más de 65 años se habrá duplicado y supondrá un 40% de la población total.

Consecuencias

El aumento de la esperanza de vida es una gran noticia claro, pero afectará al sistema público de reparto español.  Hoy en día hay 2,2 afiliados por cada jubilado. Si las perspectivas se cumplen, la población de jubilados superará los 16 millones de personas y sólo habrá un cotizante por cada jubilado, la mitad que ahora.

Hoy en día computan para el cálculo de la pensión pública los últimos 21 años trabajados. Sin embargo, este plazo aumentará progresivamente hasta 2022, cuando computarán los últimos 25 años.

3. Tasa de sustitución

La tasa de sustitución es un término económico clave en el debate de las pensiones. Esta tasa es el porcentaje del último sueldo que un trabajador cobra del sistema público cuando se jubila. Hoy en día en España está en torno al 80%. Esto quiere decir que si tu último sueldo fue de 1.000€, tu pensión será de 800€.

Debemos destacar que la tasa de sustitución española es la más alta de la OCDE, cuya tasa de sustitución media es del 41%, es decir, la mitad.

Perspectivas

Las perspectivas indican que la tasa actual del 80% se reducirá de forma drástica hasta situarse en el 60% en 2030 y en el 51% en 2050.

 Consecuencias

Que en España tengamos actualmente la tasa de sustitución más alta, es un privilegio, si bien insostenible a medio y largo plazo, pero también tiene una lectura no tan buena: supone un desincentivo para el ahorro privado que complemente la futura pensión. Esta falta de concienciación de ahorro, sumado a la caída drástica esperada de la tasa, hace temer un impacto severo en el nivel de vida de nuestros jóvenes cuando se jubilen. Sin ahorro privado complementario, sus ingresos (y su nivel de vida) se reducirán a la mitad.

4. Otros sistemas

Además del sistema de reparto, dos de cada tres países de la OCDE han establecido un sistema mixto (reparto y capitalización).Destacan los países anglosajones, nórdicos y de Centro Europa.

5. Recomendaciones para tu pensión mientras dura el debate

Han sido muchas las propuestas que se han hecho desde diferentes estamentos y por parte de diferentes actores para nuestro país. Entre ellas destaca la apertura del sistema de reparto único, a un sistema combinado de tres pilares: una pensión básica en sistema de reparto, un segundo pilar de capitalización individual obligatorio financiado por empresarios y trabajadores, y un tercero de capitalización voluntaria.

El debate está muy bien, pero quizá dura ya mucho. Mientras tanto, y cambie o no el sistema de pensiones actual, lo más importante es la concienciación en el ahorro complementario privado. Sobre todo si el sistema no cambia, nos espera un largo periodo de tiempo de jubilación con unos ingresos que se reducirán progresivamente a la mitad sin ese complemento. Diferentes productos de ahorro e inversión pueden ser válidos de cara a obtener ese plus que necesitemos cuando nos jubilemos, aunque los Planes de Pensiones están específicamente diseñados para ese fin.