En los tiempos que corren, cada vez más personas se plantean la posibilidad de continuar trabajando una vez alcanzada la edad de jubilación, bien porque quieren continuar ejerciendo su actividad profesional o porque prefieren complementar su pensión con un trabajo remunerado. Para estos casos existe una modalidad de jubilación que favorece el compatibilizar una actividad profesional con el cobro de un porcentaje de la pensión correspondiente una vez jubilado. En este post os contamos en qué consiste la jubilación activa, cuáles son los requisitos para solicitarla y la cuantía a percibir.

¿Qué es la jubilación activa?

Esta modalidad de jubilación, también conocida como “envejecimiento activo” permite que los trabajadores puedan compatibilizar la prestación de servicios profesionales, ya sea como autónomos o por cuenta ajena, con el cobro de un porcentaje de la pensión que le corresponde.

En esta modalidad, la cuantía de la pensión percibida equivaldrá tan solo al 50% del importe que le correspondería en el caso de una jubilación ordinaria. La pensión se revalorizará anualmente, aunque el porcentaje a cobrar seguirá siendo el mismo. De igual forma, las personas que se acojan a esta modalidad tampoco podrán solicitar el complemento a mínimos, es decir, esa cuantía complementaria que se sumaría a la pensión si no se alcanzase el mínimo fijado por la legislación.

No obstante, desde la entrada en vigor de la Ley de Reforma Urgente del Trabajo Autónomo, en el caso de que la actividad profesional realizada sea por cuenta propia y se tenga contratado a un trabajador por cuenta ajena, la pensión percibida por el profesional por cuenta propia será del 100% en lugar del 50%.

Quizá te interese:  ¿Qué es la recuperación económica en forma de V, U y L?

¿Cuáles son los requisitos para solicitarla?

Para solicitar esta modalidad de jubilación, es necesario cumplir determinados requisitos establecidos en el artículo 214 de la Ley General de la Seguridad Social.

  • Haber cumplido la edad ordinaria de jubilación, es decir, 65 años en el caso de acreditar 37 años o más de cotización, y 65 años y 10 meses en el caso de contar con menos años cotizados (con datos del año 2020).
  • El porcentaje que se aplicará a la base reguladora a efectos de determinar la cuantía de la pensión causada tendrá que alcanzar el 100%. Esto quiere decir que únicamente tendrán acceso a esta modalidad de jubilación aquellas personas que hayan cotizado los años suficientes como para percibir la pensión máxima.
  • La actividad profesional que se realizará podrá ser de jornada completa o parcial.

¿Cómo se cotiza?

Es importante recordar que lo que se cotice durante el tiempo que perdure la modalidad de jubilación activa no afectará a la cuantía de la pensión. Una persona que se acoja a este sistema debe cotizar por Incapacidad Temporal (IT) y por contingencias profesionales.

Asimismo, los jubilados activos también se acogen a la cotización especial de solidaridad, que no computará en futuras prestaciones y que corresponde a un 8%, del cual un 6% es asumido por el empresario y tan solo un 2% por el trabajador.

Quizá te interese:  Planes de Pensiones, una alternativa de rescate durante la crisis de la COVID-19

¿Cuáles son las diferencias entre la jubilación activa y las modalidades de jubilación parcial o flexible?

Además de la jubilación activa, existen otras modalidades de jubilación que permiten al trabajador mantener su actividad profesional, si bien con ciertas condiciones. En el caso de la jubilación flexible, la persona decide retomar la actividad laboral tras haber empezado a cobrar la pensión completa. En estos casos, solo podrá realizarse una actividad en la cual el contrato sea por cuenta ajena y a jornada parcial y el porcentaje restante para completar la jornada completa será lo que le corresponderá de pensión. Asimismo, una de las ventajas de la jubilación flexible es que el tiempo trabajado afectará al tiempo cotizado y, por ello, al finalizar el contrato la base reguladora volverá a calcularse, lo que nos ofrecería una nueva cuantía de pensión.

Por otro lado, la diferencia entre jubilación activa y parcial radica en que en esta última el trabajador solo puede realizar una actividad en jornada parcial o reducida y cobrará una pensión proporcional en función del tiempo trabajo. Estos casos se pueden dar con contrato de relevo (que suele ser un trabajador joven) o sin contrato de relevo.