Desde el pasado 4 de abril y hasta el próximo 2 de julio, los españoles que cumplan los requisitos necesarios deberán hacer la declaración de la renta correspondiente al año 2017. Hacienda clasifica los ingresos de los individuos entre rentas del trabajo y rentas de ahorro. Cuando se trata de pagar tributos por los ahorros (renta del ahorro), pueden surgir dudas sobre las distintas cargas fiscales y deducciones, según los distintos activos o productos de ahorro.

Lo primero que hay que saber es que la renta del ahorro se compone de los rendimientos de capital, por un lado, y de las ganancias y pérdidas patrimoniales, por otro. Los rendimientos de capital normalmente hacen referencia a intereses en depósitos y cuentas bancarias, mientras que las ganancias y pérdidas patrimoniales suelen ser el resultado de rendimientos de fondos de inversión, ETF, acciones, letras del tesoro y variaciones en el patrimonio. En esta categoría entran casi todas las inversiones y ganancias no salariales, con algunas excepciones como los planes de pensiones y los seguros de vida-ahorro.

En este sentido, la compensación entre los dos elementos que conforman la base imponible del ahorro será determinante para la declaración de la renta. Por ejemplo, los intereses obtenidos por un depósito y las pérdidas patrimoniales resultado de la venta de una propiedad se compensarán en el momento de hacer la declaración. Pero ¿cuáles son las características fiscales de cada producto?

Depósitos bancarios

Uno de los productos más populares son los depósitos. Es el vehículo más utilizado por ahorradores conservadores. La fiscalidad para este tipo de productos únicamente afecta a los beneficios y no al total invertido. Esto quiere decir que si, por ejemplo, ponemos 10.000 euros en el banco con un interés del 1%, obtendremos 100 euros, que son los que tributarían.  En este sentido, la fiscalidad que se aplica está dividida en tres tramos: Hasta 6.000 euros, el 19%; entre 6.000 y 50.000 euros, el 21%; y más de 50.000 €, el 23%.

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Fondos de inversión

Los fondos de inversión también son una alternativa para aquellos que quieren ahorrar, pero que además buscan obtener una rentabilidad mayor a la que ofrecen los depósitos. En lo referente a la fiscalidad, este producto cuenta con algunas particularidades: únicamente tributa cuando realiza el reembolso de las participaciones.

Si el producto genera ganancias, se integrarán en la base imponible del ahorro en los distintos tramos mencionados anteriormente. Además, otra particularidad es que el traspaso entre fondos está exento de tributación, por lo que, al mover el dinero de un fondo a otro, el inversor no tiene que pagar impuestos por las ganancias obtenidas hasta la fecha. Los gastos asociados a la adquisición y a la venta son deducibles.

Plan de pensiones

En el caso de los planes de pensiones, su finalidad es ofrecer a las personas la posibilidad de contar con recursos económicos adicionales a la pensión pública durante su jubilación. Las aportaciones que se hacen al plan de pensiones dan derecho a una reducción de la base imponible del IRPF; es decir, pagaremos menos impuestos. El límite de las aportaciones es de 8.000 euros al año. De esta aportación podremos deducirnos en la declaración de la renta la menor de estas cantidades:

– 8.000 euros anuales. Para cualquier contribuyente, independientemente de la edad.

– El 30% de los rendimientos netos del trabajo y actividades económicas.

Además, es posible realizar aportaciones a favor del cónyuge con un límite de 2.500 euros. Los requisitos que debe cumplir el cónyuge es no haber obtenido rendimientos netos del trabajo ni de actividades económicas, o los que ha obtenido son inferiores a 8.000 euros anuales.

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Por su parte, los rescates de los planes de pensiones (la retirada del dinero) no tributan en los rendimientos del ahorro, sino en los rendimientos del trabajo. Por ello, al rescatarlo, es importante tener en cuenta los distintos tramos del IRPF. En ese sentido, suele ser conveniente que el rescate no se haga de una sola vez, sino en forma de rentas periódicas temporales, ya que de esa forma podrá beneficiarse de tipos impositivos más bajos

Cuadro tramos IRPF - Que el ahorro te acompañe.

Independientemente del producto que elijas, lo importante es tomar conciencia de la importancia de ahorrar. La fiscalidad es un elemento que debemos tener en cuenta, pero lo esencial es planificar bien nuestra futura jubilación para vivir cómodamente durante los años de jubilación. En la web de la Agencia Tributaria encontrarás más información y también puedes consultar a nuestros expertos. Y recuerda, ¡que el ahorro te acompañe!

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