Como vehículo de ahorro para nuestra jubilación, los Planes de Pensiones tienen carácter voluntario y complementario a la Seguridad Social, es decir, su objetivo no es sustituir a las pensiones de jubilación públicas sino ser un complemento que permita a los jubilados mantener su poder adquisitivo. Esta función complementaria cobra especial sentido si tenemos en cuenta que, según las previsiones de la OCDE, la tasa de sustitución en España va a cambiar drásticamente en los próximos en años equiparándose de forma paulatina a la del resto de países desarrollados. En 2050 se calcula que podría situarse en España en el 51% frente al 82% actual. Es decir, si los actuales jubilados cobran el 82% de su salario, los actuales trabajadores de entre 35 y 45 años tendrán que vivir con la mitad de su sueldo cuando se jubilen.

Como segundo pilar de las pensiones, el ahorro privado a través de Planes de Pensiones, puede y debe contribuir a cerrar esa brecha de ingresos de los futuros pensionados. Es lo que llevan haciendo, de hecho, desde 1987. Así, por ejemplo, en  los últimos 10 años han pagado 4.300 millones de euros anuales para complementar las pensiones de jubilación de 400.000 familias. Es decir, un total de 43.000 millones de euros. En este período de 10 años la rentabilidad media de los Planes de Pensiones ha sido del 2,6%.

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Rescata poco a poco, rescata mejor

¿Cómo rescatar un Plan de Pensiones? La prestación de un Plan de Pensiones tributa en nuestra declaración del IRPF como rendimiento del trabajo y se puede cobrar de tres formas diferentes: en forma de capital, en forma de renta o de forma mixta. En cada una de las opciones el impacto fiscal es diferente.

  • Cuando se percibe como capital en un único cobro en el momento de la jubilación, el coste fiscal a pagar ese año se eleva de forma considerable ya que, a los efectos, para Hacienda se considera un salario extra que el trabajador percibe en ese ejercicio. Es decir, si el trabajador que se jubila ha cobrado ese año 30.000 euros brutos y rescata en forma de capital un Plan de Pensiones en el que tenga acumulado  10.000 euros, para Hacienda ese año habría ingresado un tercio más, con el consiguiente impacto fiscal.
  • Cuando el Plan de Pensiones se cobra como renta periódica se produce, en primer lugar, un menor impacto fiscal al no aumentar de forma significativa la base imponible en el mismo año de nuestra jubilación.

Otro de los efectos del rescate en forma de renta periódica es que los activos que continúan invertidos en el Plan de Pensiones pueden continuar generando rendimientos. Es decir, nuestro dinero “seguirá trabajando” y revalorizándose.

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Por último, al rescatar el Plan de Pensiones en forma de renta periódica, este cumple su objetivo último, que es complementar la pensión de jubilación y poder mantener nuestro nivel de vida tras la jubilación.