La gestión del ahorro requiere tiempo y dedicación y el uso de productos financieros sencillos y flexibles, con un amplio abanico de posibilidades y ventajas. Todas estas son cualidades que cumplen los fondos de inversión, cuya oferta disponible está diferenciada por activos financieros (fondos de renta fija, renta variable, mixtos, etc.), diversas y variadas estrategias explicadas en la política de inversiones de su folleto (fondos garantizados, direccionales, de rentabilidad absoluta, etc.) y diferentes niveles de riesgo indicado en un sencillo gráfico (perfil de riesgo y remuneración).