Hemos visto en 2025 como los tipos de interés seguían bajando tanto en EE. UU. como en la zona euro, prolongando el movimiento que los bancos centrales habían iniciado el año anterior y llevando los niveles del tipo de interés de referencia hasta el 2% en el caso europeo y al 3,75% en el caso americano.
Estos movimientos y el nivel alcanzado hacen que los inversores nos preguntemos cuáles son los activos más propicios para este entorno, si la renta fija tiene recorrido con tipos de interés a la baja. E incluso preguntarnos si la renta variable puede tener sentido en una situación positiva para las compañías, por los menores costes de financiación al acometer sus proyectos de inversión.
En primer lugar, conviene determinar cuál es la razón de estas bajadas de tipos de interés, que han sido progresivas y dilatadas en el tiempo. En Estados Unidos entre 2024 y 2026 y en la zona euro con anterioridad, en el periodo entre 2023 y 2025, y que han obedecido mayoritariamente a una reducción de las tasas de inflación hacia los niveles objetivos de los bancos centrales.
De hecho, los últimos datos publicados por ambos bloques económicos apuntan a una mejora de la actividad económica, por la fortaleza del consumo y el auge de la inversión en EE. UU. y por la mejora de la confianza junto al impulso fiscal en el caso de la zona euro.
Los retos de un escenario de “cuento de hadas”
Unas bajadas de tipos de interés unidas a un ciclo económico de expansión son el mejor entorno para el inversor. Representadas en una renta fija que se beneficia de estar invertida a tipos superiores y una renta variable que no solo crece por beneficios, sino que puede crecer en valor descontando mayores beneficios a futuro (mayores múltiplos en términos de valoración). Se trata de un escenario de “cuento de hadas” o escenario “goldilocks” en la jerga del sector.
Es cierto que el entorno actual presenta algunos inconvenientes que deben tenerse en cuenta. Las dos más relevantes son:
- Las valoraciones de los activos son altas en términos históricos poniendo en precio los buenos fundamentales.
- Los riesgos geopolíticos derivados del nuevo orden mundial son evidentes y pueden llevar a momentos de volatilidad.
La gestión activa, por tanto, es clave para obtener los rendimientos buscados.
En este sentido, las carteras mixtas que buscan un equilibrio entre la renta fija y la renta variable pueden ser la mejor alternativa. Se ven beneficiadas de las subidas de las bolsas ligadas a mayores beneficios y cuentan con la protección de la renta fija en momentos de caídas bursátiles, precisamente porque esas caídas llevarían a tipos de interés más bajos. Un escenario positivo, por tanto, para el inversor equilibrado.

Francisco Sainz Fernández, colaborador del Observatorio Inverco.

