¿Dedicamos en España el suficiente tiempo a planificar nuestra jubilación? Probablemente, no. Lo cierto es que hasta ahora el ahorrador medio estaba muy tranquilo, confiado en que el Estado le garantizaba una pensión que pudiera cubrir todos los gastos necesarios cuando se jubilara. No obstante, en los últimos años se han producido cambios dirigidos a reducir el nivel de prestaciones actual. Así, las recientes reformas en el sistema público de pensiones (2011 y 2013) vienen motivadas por los cambios demográficos y el proceso lento pero irreversible del envejecimiento, todo ello está provocando que se vaya reduciendo de forma progresiva el ratio de trabajador por pensionista, situado actualmente en 2,29, y que continúe esta tendencia en la próxima década si atendemos a las menguantes cifras de natalidad y si tenemos en cuenta también el incremento de la esperanza de vida en España.


