Austria es uno de los países europeos donde el Estado de Bienestar está más consolidado, gracias a las grandes prestaciones sociales que proporciona a sus ciudadanos, aunque en materia laboral no existe una indemnización de despido, tal y como la conocemos en España.

¿En qué consiste la mochila austriaca?

El modelo de la mochila austriaca consiste en la creación de una cuenta individual para cada trabajador, que se nutre con las aportaciones anuales de las empresas en las que el empleado ha ido trabajando a lo largo de toda su etapa laboral.
De este modo, al empleado se da una aportación que ronda el 1,53% sobre su salario bruto que va directo a un fondo de capitalización autorizado por el Gobierno, para que pueda generar una rentabilidad. Esta rentabilidad se va añadiendo, a las aportaciones de, la empresa, es decir, como a una cuenta de ahorro individual a nombre del empleado. Con este modelo, el empleado puede saber en todo momento la cantidad que va acumulando y los rendimientos que se van generando.

El Estado garantiza el 100% del capital y el dinero permanece en la “mochila” del trabajador, si decide cambiar de empleo o simplemente decide crear una empresa o un negocio por su cuenta. De igual modo, cuando un trabajador sea despedido antes de su jubilación, la cantidad acumulada hasta ese momento servirá para compensar su despido improcedente, si se agota su subsidio de jubilación o en condiciones de extrema necesidad. Al final de la vida laboral del empleado, el dinero acumulado servirá para complementar su pensión.

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¿Qué ventajas tiene este método?

Este método favorece la contratación por parte de las empresas, ya que los costes del despido son bastante más reducidos en comparación con otros países. La tasa de paro en Austria se sitúa en el 4,8%, una de las más bajas de todo el mundo. Además, con este modelo, cada ciudadano recibe lo que le ha ido aportando su/s empresa/s.