En el mundo existen infinitas maneras de ahorrar, así como también numerosas opciones a la hora de diseñar una estrategia óptima de inversión, aunque siempre hay que tener en cuenta el perfil de riesgo, la capacidad adquisitiva, el nivel de aversión al riesgo, las necesidades vitales y el horizonte temporal de cada uno. Más allá de estos factores, que son fundamentales, es interesante que nos fijemos en algunas características que se pueden aprender de la forma de ahorrar e invertir que tienen las mujeres.

Existen diferentes estudios que concluyen que, en términos generales, a la hora de invertir y tomar una decisión, las mujeres, por su forma de ser y de afrontar el día a día, son más prudentes que los hombres. Un buen ejemplo es lo que ocurre con la inversión en criptomonedas, un ejemplo de activo con una elevada volatilidad, lo que conlleva también un gran riesgo, incluso, el de perder toda la inversión, que justo se trata de un producto que capta un mayor interés en los hombres.

Una encuesta elaborada por EFPA España, la Asociación Europea de Asesores Financieros, entre profesionales del asesoramiento financiero, concluye que las mujeres, además de ser más prudentes que los hombres a la hora de invertir, disponen de un mayor porcentaje de liquidez en sus carteras, son más aversas al riesgo y piensan más en la inversión a largo plazo.

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Asimismo, la mayor preocupación de las mujeres a la hora de gestionar sus finanzas es,  en primer lugar, la educación de los hijos, seguido de la compra de vivienda y del ahorro para la jubilación, probablemente por su carácter más previsor y por ser más longevas que los hombres.

Por otro lado, a pesar de la brecha salarial que todavía existe entre hombres y mujeres, hay algunos estudios en España que señalan que las mujeres ahorran más y mejor que los hombres. Según un estudio de N26, el ahorro de las mujeres es un 15% mayor que el de los hombres, pese a cobrar de media un 22% menos.

No se puede establecer un patrón determinado que haga que haya diferencias tan grandes entre hombres y mujeres, a la hora de ahorrar e invertir, sino que depende más bien de las vivencias personales y la realidad económica, social y cultural de cada persona, pero es interesante tener en cuenta el perfil más previsor de las mujeres y el hecho de que dediquen más tiempo y piensen más en el largo plazo, a la hora de tomar una decisión.