¿Qué es un Plan de Pensiones de Empleo o PPE? ¿Debería tener uno? La respuesta es sencilla: los Planes de Pensiones de Empleo permiten a los trabajadores mediante pequeños esfuerzos de ahorro compartidos con sus empresas a lo largo de su vida laboral poner los cimientos para lograr un futuro más cómodo y desahogado económicamente.

En definitiva, los Planes de Pensiones de Empleo posibilitan construir nuestra propia pensión complementaria (a la que se sumará la pública y la individual, si es que se tiene), nuestra propia “hucha” para, llegada la jubilación, contar con unos ingresos adicionales que nos permitan simplemente disfrutar de esa nueva etapa de la vida.

Un funcionamiento sencillo

En los Planes de Pensiones de Empleo, “se suman fuerzas”. Por un lado, la empresa aporta, a favor de sus empleados, una determinada cantidad de dinero al plan; por otro, también el propio trabajador puede contribuir a ese Plan.  La norma actual permite que, en conjunto, las aportaciones lleguen hasta los 10.000 euros anuales, con un máximo de 1.500 euros el trabajador y de 8.500 euros, la empresa. El máximo para el trabajador podrá aumentar hasta los 5.750 euros, siempre y cuando la empresa aporte al menos 4.250  euros, aunque manteniendo siempre el máximo conjunto de 10.000 euros al año. Por pequeñas que sean las cantidades que se destinen mensualmente a estos productos; es decir, aunque no se agoten estos topes, el efecto del paso del tiempo -no hay que olvidar que los Planes de Empleo son productos de ahorro a largo plazo- y lo que se conoce como “la magia del interés compuesto” permiten construir un buen ahorro de futuro. Un ejemplo, si cada mes se aportan 100 euros (por ejemplo, 50 la empresa y  50, el empleado) durante 20 años y se obtiene, gracias a una buena gestión profesional de ese capital, un 3% de rentabilidad, el resultado será el de contar con más de 33.000 euros al final de este tiempo. Si la rentabilidad fuera del 5%, la “bolsa” superaría ya los 41.000 euros. Y si en vez de 20 años, son 30, las “huchas” serían superiores a los 58.000 euros (al 3%) y a los 83.000 euros al 5%. Si se duplicaran las aportaciones, el ahorro acumulado se multiplicaría por dos.

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Las ventajas y la nueva normativa

Para estar tranquilo es muy importante saber que el dinero ahorrado en un Plan de Empleo no se pierde. Si el trabajador deja voluntariamente la empresa con la que compartía un Plan de Pensiones de empleo puede, si quiere, movilizar su dinero a otro Plan de Empleo o a un Plan de Pensiones individual, si así lo contemplan las especificaciones del Plan, y si no, seguirá siendo partícipe del Plan de Pensiones con todos sus derechos. Si deja la empresa por jubilación, él decidirá, según se haya pactado en ese Plan, cómo y cuándo cobrarlo. Incluso, si es despedido, puede solicitar su abono por desempleo, conservarlo o bien traspasarlo a un Plan individual.

Para estar aún más tranquilo hay que saber que al ser Planes de Empleo normalmente se diseñan a la medida de empresas y trabajadores por lo que se suelen especificar que coberturas adicionales a la jubilación quedarán cubiertas: incapacidad, invalidez, dependencia, fallecimiento…Por supuesto también hay que recordar que las aportaciones que a ellos hagan los trabajadores ,  (hasta 5.750 euros) se pueden utilizar para reducir la base imponible (conjunto de ingresos) del IRPF y con ello reducir los impuestos a pagar a Hacienda.

La nueva normativa -Ley de Regulación para el Impulso de los Planes de Pensiones de Empleo- que acaba de aprobarse contempla también toda una batería de requisitos de información para sus promotores. El partícipe podrá estar tranquilo no solo respecto a su pertenencia al Plan de Pensiones sino también sobre el desarrollo y gestión de su dinero, al recibir información periódica entre otras cosas respecto a la evolución y situación de sus derechos económicos, un resumen de la evolución de los activos, los costes y la rentabilidad obtenida.

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En definitiva, los PPE pueden contribuir a nuestra salud financiera y son un instrumento a tener en cuenta. Planificar el retiro es fundamental de cara a poder disfrutar de nuestro futuro y gozar de tranquilidad.