El sistema de pensiones australiano es uno de los más avanzados del mundo. Según informó el Gobierno de Australia, el mercado de fondos de pensiones de este país estaba valorado, en 2020, en 2,3 billones de dólares, lo que posicionó el valor de los fondos de pensiones de Australia como el quinto mayor del mundo. Pero, ¿en qué consiste el método de jubilación de este país?

El sistema de pensiones de Australia cuenta con dos vertientes. Por un lado, los australianos pueden tener derecho a una pensión pública al alcanzar los 66 años. Esta pensión, que se denomina pensión de vejez (Age Pension), no es universal: tienen derecho a ella aquellas personas cuyos ingresos y bienes, con la salvedad del hogar familiar, se encuentren por debajo de determinados umbrales.  Asimismo, existen otros dos requisitos para recibirla: tener la edad establecida (66 años) y ser residente del país, desde, al menos, hace 10 años. En este sentido, la concesión de la pensión de vejez no es automática, sino que debe solicitarse. Así, y según explican desde la Embajada de Australia en Madrid, 2 de cada 3 australianos reciben una parte o la totalidad de la pensión de jubilación cuando alcanza la edad legal establecida.

Por otro lado, el segundo pilar del sistema de pensiones australiano es la superannuation. Con el fin de fomentar el ahorro de cara a la jubilación, la superannuation, también conocida popularmente como “super”, es un vehículo de inversión a largo plazo para que los trabajadores puedan ahorrar durante su etapa laboral y dispongan de ingresos suficientes cuando alcancen la edad de jubilación. Actualmente, las empresas están obligadas a aportar un porcentaje mínimo del salario (un 9,5%) a la jubilación para la mayor parte de los empleados, aunque hay empresas de mayor tamaño que pueden ofrecer un porcentaje mayor para este fin.

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Las contribuciones obligatorias que se realizan al fondo “super”, así como las ganancias por inversiones y las pensiones percibidas en el momento de la jubilación, cuentan con un tratamiento fiscal favorable; un hecho, explican desde la Embajada, que convierte a este vehículo en una alternativa de ahorro atractiva de cara al retiro laboral. La mayoría de los australianos tienen la posibilidad de elegir el fondo de su superannuation, aunque su empresa tenga uno por defecto, a la par que de realizar un seguimiento de su comportamiento.

El caso australiano pone de relieve el peso del segundo pilar pues, gracias al ahorro obligatorio de la superannuation, combinado con la pensión pública o de vejez, los habitantes del país pueden disfrutar de un buen nivel de vida cuando alcanzan la jubilación.